Para muchos de nosotros una escapada al camping es la mejor forma de relajarnos, alejarnos de la civilización y recargar pilas. Sin embargo, hay ocasiones en las que apenas vamos a poder descansar y esa desconexión tan buscada se convierte en estrés y mala leche.

Hazte a la idea de que cuando vas de camping hay muchos factores que pueden afectar a tu estabilidad: las prisas, el cansancio del viaje, el estrés de arrastrar la caravana, un mal montaje, ruidos de los vecinos, una parcela desnivelada, la luz de las farolas, equipamiento insuficiente, demasiado frío o calor, mosquitos en el camping…

¿Vas pillando la idea verdad?

Todo esto afectará no sólo a nuestro descanso, también a nuestro bienestar en el camping e incluso para muchos, termina siendo el motivo que les hace abandonar su idea de ir de camping.

A todos nos pasa, en especial al principio. Con la experiencia la cosa mejora, por eso te vamos a dar algunos consejos y recomendaciones para hacer que tu experiencia en el camping sea más satisfactoria y consigas descansar ¡incluso mejor que en casa!

Abordaremos este tema del descanso en el camping en varias partes:

  • En esta primera parte veremos aquello que nos genera mayor estrés a nuestra llegada al camping.
  • En la segunda parte analizaremos un poco nuestra biología y determinaremos las condiciones óptimas para un sueño reparador.
  • Por último, en la tercera parte, veremos el equipamiento que más va a repercutir en la optimización de nuestro descanso en el camping.

Con estas tres partes creemos que vamos a dar la cobertura que se merece un tema tan importante como el descanso, ya no sólo en el camping, sino para nuestras vidas

¡Vamos a ello!

1. Seleccionar una buena parcela

La elección de la parcela resulta clave, es mucho más importante de lo que muchos imaginan.

Hay innumerables problemas que se solucionan sólo por conseguir una buena parcela. Primero te mostramos algunos inconvenientes para que entiendas la importancia de la selección y su repercusión sobre el descanso:

Parcelas desniveladas.

A nosotros siempre nos ha molestado mucho esto porque nos afecta mucho al sueño, no dormimos cómodos. Cuando vas con caravana o remolque las patas te servirán para nivelar (también es útil llevar tacos de madera).

Sin embargo, si el desnivel es pronunciado (y en muchos campings hay parcelas así) te afectará a los faldones, avancé, etc.
Si vas con caseta, no puedes hacer nada. Y en camper o autocaravana también es un fastidio porque hay poco margen para adaptar el vehículo al desnivel.

Parcelas con demasiado polvo.

En los campings donde no hay césped, o tierra compactada, lo habitual es cubrir las parcelas con gravilla para evitar que todo se llene de polvo. Pero a veces la falta de mantenimiento nos deja unas parcelas muy polvorientas.

El problema es que todo ese polvo de la parcela acabará dentro de la caseta, remolque o caravana. Por muy buen suelo que tengas, el polvo siempre acabará entrando.

Parcelas muy próximas a los baños, fregaderos o equipamientos del camping.

También las zonas de paso, escaleras, zonas de recreo… todas ellas son zonas muy ruidosas. Además en los fregaderos siempre hay un caldero que se cae a última hora de la noche o alguien que vacía la cafetera golpeándola contra el cubo de basura a primera hora de la mañana.

El problema de los baños, además del ruido, son los olores y la presencia de insectos atraídos por la humedad.

En los campings en los que hay zonas de barbacoa, ya puedes imaginar si el viento va hacia tu parcela. ¿¡Y si alguien prepara sardinas!? Tendrás compañía todas las vacaciones 🦟🦟🦟

La proximidad a las zonas de basuras también puede ser un problema en muchos campings. El golpeo de las tapas de los contenedores, la presencia de gatos u otros animales, los olores, insectos…

Parcelas muy expuestas a climas adversos. 

Es decir, sin sombra en verano, sin sol en invierno o sin setos en una zona con mucho viento.

Las dichosas luces.

Muchos campings apagan las luces por las noches, por eso nuestra recomendación de siempre llevar linterna o frontales al camping. Pero ya te decimos que esto no es así en todos, muchos mantienen farolas encendidas o luminarias en los viales durante toda la noche.

Si eres sensible a la luz y te impide dormir con tranquilidad, elige una parcela alejada de las farolas.

Ya ves que la elección de una buena parcela es importante.

Para evitar todo esto, toma tu tiempo en seleccionar una parcela que se adapte a tus requerimientos. Si haces una reserva con antelación, estudia el plano del camping y llama por teléfono para que te recomienden una parcela que se adapte a tus intereses. Es lo que hacemos nosotros y creemos que es lo más efectivo.

Nuestros requerimientos van cambiando, antes preferíamos estar cerca de la entrada del camping. Después, con los niños muy pequeños, aún bebés, preferíamos estar cerca de los baños. Ahora que tienen 6 y 7 años, buscamos estar cerca del parque para que puedan ir con autonomía.

Si la elección de la parcela la puedes hacer en el mismo momento de entrar al camping, lo mejor es que te des un paseo primero por las que están disponibles y elijas la mejor de entre todas las disponibles.

2. Montaje: mejor terminado que perfecto

El montaje es probablemente el momento de mayor estrés cuando se llega al camping. Y mucho más entre los principiantes. Ni te imaginas la cantidad de discusiones, gritos y nervios que hemos visto a lo largo de nuestra vida campista.

También depende de la personalidad de cada uno, por fortuna nosotros somos de carácter apacible y pragmático, pero a pesar de esto, el montaje a veces nos pone a prueba, en especial cuando los niños se empeñan en «ayudar».

Por esto, nuestro planteamiento es: mejor terminado que perfecto pero incompleto. Es una frase de Mark Zuckerberg, el creador de Facebook. Y hace referencia a que en ocasiones nos hacemos esclavos de nuestros ideales, y en este caso, después de un largo viaje, con cansancio acumulado, etc, nos acabaremos frustrando intentando llegar a un montaje perfecto, nos pondremos nerviosos y lo pasaremos mal… y no se trata de eso.

Nuestro propósito no es dejarlo todo impecable recién llegados al camping, después de un largo viaje, con los niños desesperados y todos cansados, nos centramos en lo indispensable y el resto de días ya nos vamos entreteniendo en ir corrigiendo, mejorando, ordenando y optimizando. Es lo que en términos empresariales se llama producto mínimo viable: lo suficiente para pasar esa noche con comodidad y después ir mejorando.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad, si ha sido así, te agradeceríamos que los compartieras. Y si te apetece participar con tu experiencia, adelante, utiliza los comentarios.

¡Hasta pronto!