Esta es la segunda entrega del artículo sobre los neumáticos, si te has perdido la primera parte, accede aquí: «Seguridad en el viaje: los neumáticos (Parte 1)»

En la primera parte desciframos los códigos impresos y aprendimos a interpretar el código DOT, a través del cual podemos descubrir la fecha de fabricación de los neumáticos.

En esta segunda parte:

  • Realizaremos algunas comprobaciones necesarias antes de emprender un viaje.
  • Mejoraremos el mantenimiento de nuestras ruedas, especialmente cuando aparcamos el remolque.
  • Por último, trataremos de responder a la gran pregunta: ¿caducan los neumáticos?

¡Qué comience el viaje!

COMPROBACIONES PERIÓDICAS DE NUESTROS NEUMÁTICOS

Desde el mismo instante en el que los neumáticos salen de la fábrica comienza su degradación. El uso, la exposición al sol, a los cambios de temperatura o simplemente la inactividad por estar estacionados, contribuirán a acelerar el deterioro de nuestros neumáticos, es inevitable.

Lo que sí podemos evitar es que este deterioro se produzca prematuramente o nos pille por sorpresa. Debemos poder confiar en que nuestras ruedas desarrollen las máximas prestaciones posibles: adherencia, amortiguación, estabilidad y en definitiva seguridad.

A continuación veremos algunos sencillos consejos para comprobar que nuestros neumáticos se encuentran en buenas condiciones para circular:

1. Profundidad del dibujo

La profundidad de la huella del neumático debe tener como mínimo 1,6 mm (Real Decreto 1625/1992; B.O.E. 20/02/1993). No esperes a que sea demasiado tarde, desde que baje de los 2,5 mm es buen momento para ir buscando sustitutos.
Una escasa profundidad comprometerá la adherencia en cualquier tipo de terreno, pero en especial sobre pavimento mojado, favoreciendo el aquaplaning.

Para comprobar la profundidad debemos localizar los «testigos» (unas marcas en relieve) situados en los canales de drenaje de la banda de rodadura. Si están al mismo nivel o muy próximos a la superficie, es necesario cambiar de neumáticos.

También podemos recurrir a la prueba del euro. Introducimos una moneda de un euro en el canal de drenaje, si conseguimos ver el perímetro dorado de la moneda, es que ya están demasiado gastados.

Existen medidores como el de la siguiente imagen (disponible en Amazon), pero con una pequeña regla escolar obtendremos los mismos resultados 😉

Comprobador desgaste neumáticos

2. Presión adecuada

La presión correcta la debemos consultar en el manual del vehículo, es mejor que la que puede figurar en la banda de rodadura del neumático. En el manual, el fabricante nos ofrecerá información complementaria acerca de la presión adecuada en vacío, con carga, con pasajeros, lluvia, etc.
Es importante saber que en las caravanas y en cualquier tipo de remolque una presión más baja de lo recomendado causa un mayor desgaste, lo que aumentará las probabilidades de sufrir un reventón.

Para comprobar la presión podemos acudir a una gasolinera, aún quedan algunas en las que se puede inflar (y comprobar presiones) gratis.

Sin embargo, lo correcto es comprobar la presión en frío, esto es antes de circular. Para hacerlo en casa, puedes adquirir algún manómetro barato como los que te mostramos abajo, seguro que lo acabarás usando para la caravana, el coche, la moto, bicis y todo lo que tenga ruedas 😉

Otro dato importante es que los neumáticos deben presentar presiones idénticas a ambos lados del eje.

Medidor digital presión neumáticos
Llavero Medidor digital presión neumáticos

3. Daños en los flancos

Golpes contundentes, pellizcos contra los bordillos, piedras que «muerden» el neumático… son algunas causas que provocan heridas en los flancos del neumático y contribuyen a acelerar su deterioro.

Es importante repasar visualmente el estado de los laterales, e ideal también revisar el flanco interior y la banda de rodadura antes de cada viaje, agachándonos y mirando con una linterna.

4. Desgaste anómalo

Un desgaste irregular en un neumático es indicativo de algún tipo de problema mecánico. Normalmente son desgastes aislados o muy localizados: 

  • Desgaste en el centro: causado por circular con una presión excesiva.
  • Desgaste en los hombros (bordes): presión insuficiente.
  • Desgaste en un sólo borde: alineación incorrecta de las ruedas o problemas en el eje. Acudir a un taller.
  • Desgaste irregular: equilibrado de los neumáticos inadecuado o amortiguación en mal estado. Acudir a un taller.

5. Recordar la rueda de repuesto

La gran olvidada.
¡Todas la comprobaciones que hemos estado viendo también hay que hacerlas a la rueda de repuesto!

MANTENIMIENTO DE LOS NEUMÁTICOS

Para retrasar la degradación natural de los neumáticos tras su fabricación, la Asociación Europea de Fabricantes de Neumáticos y Caucho (ETRMA) exige a los fabricantes y distribuidores cumplir los más estrictos procesos de almacenaje y tratamiento, como almacenar los neumáticos alejados de la luz solar, con ventilación, en posición vertical, girarlos de manera periódica, etc.

Para maximizar el rendimiento de nuestras ruedas, debemos tener en cuenta los siguientes consejos cuando aparcamos la caravana:

  • Cuando vamos a dejar la caravana estacionada durante largos períodos de tiempo lo mejor es quitarle las ruedas y guardarlas en un lugar oscuro y ventilado.
  • Si no queremos quitar las ruedas, otra opción es apoyar la caravana sobre sus patas estabilizadoras, evitaremos así que se produzcan deformaciones en el neumático producidos por la inmovilidad.
  • Existen también caballetes mecánicos baratos sobre los que apoyar todo el peso y liberar así las patas estabilizadoras, por menos de 30€ un par de caballetes solucionan este problema.
Caballetes baratos
  • Si por alguna razón no podemos evitar dejar apoyado el remolque sobre las ruedas, conviene ir rotándolas de forma periódica para evitar las deformaciones producidas por el peso.
  • Proteger los neumáticos de la luz solar y las inclemencias del tiempo. Conviene usar un cubre ruedas de caravanas, una rafia, malla sombreadora o algún tipo de cubertor impermeable e incluso térmico, si las condiciones lo exigen.
Cubre ruedas caravana

¿CADUCAN LOS NEUMÁTICOS?

Respuesta corta: no caducan, envejecen.

Respuesta larga: existen multitud de variables que imposibilitan determinar una fecha de caducidad para los neumáticos.

Un neumático bien mantenido, rodado en óptimas condiciones de carga, velocidad y conducción, protegido de la luz ultravioleta, etc, perfectamente puede mantener sus cualidades tras 10 años de uso.

No existe ninguna normativa legal vigente que indique la caducidad de los neumáticos. Las especificaciones sobre la homologación de los neumáticos vienen recogidas en la directiva 92/23/CEE del 31 de marzo de 1992 y en ella no se hace referencia a que los neumáticos tengan fecha de caducidad o vencimiento. Tampoco obliga al cambio o sustitución de neumáticos pasada una fecha determinada.

Sí que hay recomendaciones para neumáticos de ciertos tipos de vehículos realizadas por la Organización Técnica Europea de Llantas y Neumáticos.  Esta organización regula los requisitos que deben cumplir los neumáticos fabricados y vendidos en Europa (E.T.R.T.O.)

  • Desde la organización recomiendan revisar los neumáticos tras 5 años de uso por un especialista.
  • Los 5 años comienzan desde el día en el que fueron montados y comenzaron a rodar y no desde la fecha de fabricación.
  • Tras diez años, ahora sí, contados a partir de la fecha de fabricación DOT, recomiendan reemplazar los neumáticos aunque aparentemente estén en buenas condiciones. Esto es porque las propiedades del neumático van mermando con el paso del tiempo y podrían existir daños estructurales que supongan un riesgo para la conducción.
Caducidad de los neumáticos

Con esto damos por terminado el monográfico sobre los neumáticos, esperamos que te resulte de utilidad.

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¡HASTA PRONTO!